Haciendo un camino

UN DIFERENTE TIPO DE CLUB DE CONQUISTADORES

En la región del Medio Oriente y Norte de África, la experiencia de Conquistadores ha preparado a generaciones de jóvenes adventistas para el servicio, y también a guiado a jóvenes de otras religiones para que sirvan en sus comunidades, y aprendan sobre la vida.

Ricardo, el cual no es su nombre real, es el director de un activo club en crecimiento que beneficia a más de 40 jóvenes de la religión mayoritaria y sirve también a un vecindario entero de familias refugiadas.

«La identidad tradicional de los Conquistadores es bastante estructurada, con muchas características cristianas y un currículum basado en la Biblia, todo con el propósito de preparar a los jóvenes para servir al mundo». Sin embargo, como director de un Centro Comunitario que sirve a un vecindario de personas refugiadas y desplazadas, Ricardo y su equipo han desarrollado un servicio único para el vecindario, compartiendo importantes valores para la vida de los jóvenes que los rodean.

«Nosotros queremos tomar el propósito del Club de Conquistadores, de preparar a los jóvenes para servir y extender a los Conquistadores como un servicio por sí mismos», exclama Ricardo con la sonrisa que lo caracteriza.

Con esa meta en mente, Ricardo ha sido creativo en desarrollar una experiencia amigable con la comunidad, construyendo amistades no solamente con la gente joven, sino también con sus familias y el vecindario que rodea el Centro Comunitario.

«Nuestro primer objetivo es hacer que nuestras actividades sean atractivas, para que los jóvenes quieran ser parte de ellas. Hacemos que permanezcan (en el club) con compromiso. Ellos se sienten atraídos por el grupo», comparte. «Nuestro segundo objetivo es construir amistades. Nosotros los llevamos a hacer senderismo a la montaña y acampar. Aprendemos a encender fogatas, atar nudos y a vivir sanamente». Ricardo y su equipo han descubierto el valor del tiempo de calidad juntos.

Las actividades del club son divertidas y atractivas. Pero la parte más importante de la experiencia del club son las mentorías personales que suceden en el lugar. «Estos jóvenes tienen muchas preguntas; muchos han experimentado cosas difíciles que los hacen cuestionarse sobre la vida», explica.

Las actividades del club ponen a los líderes en estrecha relación con los jóvenes. Fuera de las reuniones semanales, los líderes tienen tiempo para responder preguntas, compartir sus propias experiencias e incluso explicar sus valores personales. Ellos encuentran un sinfín de oportunidades para tener conversaciones personales sobre la vida, la fe y Dios.

«La comunidad sabe que nosotros estamos interesados en el desarrollo integral de cada joven -física, mental y espiritualmente», menciona Ricardo. Los miembros del club saben también que el Club de Conquistadores es una comunidad mundial y que en otras partes del mundo hay una organización cristiana con objetivos espirituales.

Uno de los resultados más emocionantes del club es que algunos miembros nunca se gradúan. Ellos eligen convertirse en parte del equipo. «Nuestra mayor alegría,» concluye Ricardo, «es ver a los jóvenes tomando decisiones inteligentes para sus propias vidas y entonces convertirse en líderes y ser influencia para sus amigos jóvenes y familiares más jóvenes».

Durante los trece años que el club ha funcionado en la comunidad, ha impactado profundamente en la vida de cientos de jóvenes y sus familias.

Según Byard Parks, coordinador de los clubes de Conquistadores en la Unión de MENA, «Los clubes de Conquistadores han sido un apoyo estable y coherente para muchas comunidades en toda la región de MENA, mostrando un amor sincero por las personas y dando a los niños un lugar al que pertenecer y aprender».

Ricardo y su equipo han brindado ese apoyo, ofreciendo a los jóvenes la oportunidad de aprender sobre la vida, de juntos experimentar el servir a otros y explorar los valores y la fe.